domingo, 4 de agosto de 2013

Camino de Santiago

Comenzamos nuestra peregrinación a Santiago por la Vía de la Plata. 
Pararemos en muchos pueblos y ciudades, así que dejaremos las huellas de los iconos religiosos que iremos encontrando en esta magnífica ruta.

Nuestro punto de partida es Castilblanco de los Arroyos. En este tranquilo y bello pueblo encontramos la Iglesia del Divino Salvador. En ella podemos hayar el Retablo Mayor. Este retablo es el fondo perfecto que se ve tras el ara desde el que ora el cura.


Retablo Mayor, 1655.

Obra barroca de Francisco Dionisio de Rivas.

   El retablo es dorado, con cuatro columnas (dos de ellas en forma de espiral), quedando tres espacios delimitados. Cada uno está delimitando a su vez en dos espacios. Los dos centrales corresponden a esculturas de Cristo en dos etapas distintas de su vida, mientras que los cuatro cuadros que hay a cada lado corresponden a Santos y a apóstoles. Tiene un gran impacto estético.

   Los retablos eran una forma perfecta de crear ambientes dentro de la Iglesia. Contaban con imágenes algunos pasajes bíblicos o simplemente retrataban en ellos a varios santos o apóstoles.

   Recuerda mucho al retablo de la Iglesia de la Asunción.

  Seguimos y en nuestra octava parada nos encontramos en Mérida. En esta bella ciudad podemos encontras parajes maravillosos, como este que presento ahora.


Iglesia de Nuestra Señora de la Antigua, finales del siglo XV.

  Este edificio de estilo gótico tiene una base rectangular. Consta de una sola nave con bóveda de crucería.
  Este edificio ha tenido diferentes usos. En un primer momento, sirvió de monasterio, más tarde de iglesia y luego, como estaba muy lejos del núcleo urbano, fue abandonada. Años más tarde, se reformó y está siendo usada en la actualidad como iglesia.

   Las iglesias son el símil terrenal de la casa de Dios. Es el templo en el que se rinde culto a Dios y a la religión en general.

   Esta iglesia tiene el mismo estilo que la Iglesia de la Purificación, de Almendralejo, localidad que pasaremos a continuación en nuestra ruta de peregrinación.

   Seguimos nuestro camino y tras muchos pasos llegamos a Salamanca. Esta preciosa ciudad nos ofrece miles de sitios para ver.
    Ante la fachada de la Universidad, encontramos esta estatua.


    Monumento a Fray Luis de León, 1868.

   Estatua de bulto redondo, fabricada en bronce y mármol, obra de Nicasio Sevilla.
Esta obra representa a Fray Luis de León, ataviado con los ropajes propios de su condición y portando un libro en su mano izquierda. En los laterales dos tallas; una que representa la posía sacra y la otra que representa la profana.
   Fray Luis de León fue un poeta de temática religiosa y humanista, que dedicó su vida a la orden agustina. 

   Otras estatuas dedicadas a Fray Luis de León podemos ver en algunas ciudades, como la que hay en Cuenca

   Siguiendo la ruta marcada nos paramos en Montamarta, una bonita localidad de Zamora, donde pararemos más adelante.


     Aquí encontramos una ésplendida Ermita, conocida como la Ermita de la Virgen del Castillo, construida alrededor del siglo XVI.
    De estilo renacentista, con un exterior sobrio, en su interior se haya un rico retablo mayor de estilo renacentista y una talla de la Virgen del Castillo, así como una tabla de estilo flamenco.

    La religión encuentra en las ermitas una buena forma de culto y ceremonia, así como de fiestas, pues a la gente le gusta ir de romería para poder acabar la ruta en una ermita.

    Otra obra de este estilo es la Ermita de la Misericordia, en Cretas, Teruel.

    En la siguiente parada nos encontramos en Zamora. Aquí podemos ver esta curiosa obra.


    Monumento al Merlú, 1996.

   Escultura de bulto redondo, fabricadas en bronce, que representa las figuras del merlú.
Las dos figuras están ataviadas con la indumentaria nazarena y con una trompeta y un tambor.
Se encuentra situada frente a la Iglesia.

   El merlú es una pareja de nazarenos que abre la procesión en la Semana Santa zamorana al toque de trompeta y tambor.
   La Semana Santa representa la escenificación, mediante procesiones, de la creencia y el espíritu religioso. Las personas siguen a los pasos, portados por costaleros y seguidos por nazarenos y músicos.

  Os dejo aquí un vídeo donde podemos ver cómo se instaló el monumento frente a la Iglesia, en la Plaza Mayor.



     Después de un largo recorrido, hemos llegado a nuestro destino. Atrás queda el camino y delante vemos la fachada del Obradoiro de la Catedral de Santiago de Compostela.


   Fachada del Obradoiro, siglo XVIII.

  Obra arquitectónica de estilo barroco de Fernando de Casas Novoa.
   Las grandes cristaleras permiten ver la anterior fachada de estilo románico. Consta de dos torres y una fachada central. En ella podemos ver, arriba del todo, a Santiago y debajo de él a dos de sus apóstoles vestidos de peregrino. En el centro se encuentra una urna y una estrella rodeadas de ángeles.
   En la torre derecha encontramos a María Salomé, madre de Santiago. Por otro lado, en la torre izquierda encontramos a Zebedeo, quien fuera padre de Santiago.
   En la entrada a la fachada vemos unas escaleras (s. XVII), de estilo renacentista. 

  Esta fachada es la más representativa de la Catedral. Esto no solo representa una Catedral, sino el final de un largo recorrido, el final de un sueño, de esfuerzos y sacrificios, pero también de fe y esperanzas. A veces, hasta los no creyentes de la religión o de algunos de sus dogmas, peregrinan hasta Santiago solo por el placer de poder hacer una ruta donde encontrarse a sí mismo.

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