jueves, 1 de agosto de 2013

El poder en el Arte

 El arte no sólo sirve para deleite de nuestros sentidos, también ha tenido un papel fundamental en propaganda política desde tiempos muy lejanos... y para muestra, estos seis cuadros que expongo a continuación:


Coloso de  Amenophis IV (Akenatón)

 Este coloso representa el poder que tuvo Akenatón durante su reinado. No solo por cambiar la política, sino la religión. Esta escultura no muestra más que las ansias del faraón por ser un Dios, el mismísimo Ra personificado. 

 Esta escultura está moldeada en arenisca y en ella podemos ver las características del periodo de amarna; cierto androgismo en las figuras, ojos almendrados y labios gruesos. Destacar los atributos de mando que el faraón sostiene: el heka y el látigo en sus manos cruzadas y el símbolo solar en la frente. 

Recuerda a otras esculturas como la Estatua colosal de Amenofis

III, la reina Tiye y la princesa Henut-taneb.



Augusto de Prima Porta, 20 a.C.

 En esta estatua vemos al emperador Augusto, ataviado con sus prendas militares y con los pies descalzos, como se retrataban a los dioses.
 Esta obra es puramente propagandística, pues en ella se nos da una imagen divina del emperador que, belicoso y a la vez misericordioso, apunta con su dedo hacia arriba en un gesto característico.

 En esta escultura de bulto redondo esculpida en mármol vemos las características propias del arte romano; reposo, proporcionalidad.

En la estatua de Marco Aurelio ecuestre también podemos ver algunos rasgos de este estilo, así como la mano derecha levantada, característica que se le atribuye a Augusto en las esculturas.


 Estatua ecuestre de Felipe IV, 1640.

 Escultura de bulto redondo en la que se representa a Felipe IV montando un brioso corcel que está ejecutando una corveta. Con la vara de mando en la mano derecha y sus vestiduras de gala militar, vemos a un rey de rostro firme y mirada altiva. Este busto fue esculpido por Martínez Montañés, colaborando en esta obra junto a Pietro Tacca, quien la fundió en bronce. Está basada en un retrato del monarca elaborado por Velázquez y para los cálculos que requería su ejecución contaron con la ayuda de Galileo.

 Todos estos artistas contribuyeron en alzar la figura del monarca, dejando huella de su poder y de su carácter. Recordemos que Felipe IV era mecena de artistas y que Velázquez le sirvió como pintor de cámara.


Podemos relacionar esta maravillosa estatua con el también maravilloso cuadro de Velázquez, Felipe IV a caballo.


 Sepulcro del Papa Clemente XIV, 1784.

 Antonio Canova realiza esta obra fúnebre para la tumba del Papa Clemente XIV. En ella podemos ver una escultura neoclásica magnífica, en la que el Papa está sentado con la mano en alto, en una firme postura de poder. A sus pies dos figuras reposan junto al sarcófago. 


 El Papa es el máximo exponente de la Iglesia católica, y es por ello por lo que su sola presencia en las esculturas denota poder.


Esta obra recuerda a otras ya realizadas por el autor como Sepulcro del Papa Clemente XIII.



La Marsellesa (Arco del Triunfo), 1836.

 Relieve de François Rude que conmemora la victoria de la Revolución en Francia. En esta obra realizada en piedra vemos varias escenas, algunas violentas, otras victoriosas. El movimiento en todas es intenso. 


 Se basa en cánones romas y griegos, característica propia del periodo romántico.

El poder podemos verlo en todo su esplendor. La Marsellesa es para Francia un icono de la lucha y la victoria, de la libertad de los oprimidos frente a los opresores... del poder.

Recuerda a obras romanas como el Laocoonte y sus hijos. 




Monumento a Colón, 1891. 

 Escultura en bulto redondo de Cristobal Colón, fundida en bronce y piedra. Contiene una pirámide cuadrada que representa las distintas etapas en la vida de Colón, así como cuatro figuras que representan el Estudio, el Valor, la Historia y la Náutica. Por encima de ellas se encuentra el globo terráqueo, conteniendo en una banda el mensaje "Non Plus Ultra". Esta banda es rasgada por un león, haciendo gala del descubrimiento de Colón: la tierra no se acaba más allá de Finisterre. 


 La figura de Colón simboliza el poder que tuvo España en otro tiempo. Descubrió nuevos territorios con el apaoyo de la monarquía de los Reyes Católicos.


Recuera a la obra homónima de Barcelona.







 

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